"Tu SÍ no siempre es tu SÍ" por Belkis Cima
¿Te pusiste a pensar qué podría pasar si un día, el menos pensado, dejás de decir a todos y a todo que SÍ? Quizá por error, sin pensar demasiado, decimos SÍ. Tal vez por supervivencia, interna o externa, nos obligamos siempre a decir SÍ. El SÍ de hija obediente, del que aún con el paso del tiempo no logro despojar; llámese mandato, costumbre o tradición, a mamá sin dudar le digo SÍ. El SÍ de hermana, por ese amor fraternal que hace a esa relación única y sin igual, esa que compartimos desde niños y descubrimos en el otro la complicidad en la mirada que grita SÍ. El SÍ de amiga leal y comprometida con el vínculo, no podría dar vuelta la página sin decir SÍ. El SÍ de mujer enamorada y muy vulnerable por ese amor que la cautivó y presa de ese encanto dice SÍ. El SÍ de madre que incondicionalmente irá hasta el fin del mundo o a cualquier lugar donde sus hijos necesite...