Las semillas despertaron.
Al encontrar estos versos, me detuve a pensar en todo lo realizado durante este año con mis alumnos.
El aula ha sido nuestro jardín, con tierra fértil, cada uno de ellos como semillitas germinaron desarrollando sus capacidades y habilidades.
Como encargada del jardín los cuidé tocándolos con la intensidad necesaria para que pudieran despertar poco a poco todo su potencial.
Algunos antes, otros después, cada uno a su ritmo y si era necesario, por qué no retroceder.
Todos fuimos transitando esta etapa de aprender unos de otros y también con el otro, todos compañeros con las mismas ganas de avanzar.
Ninguna semillita quedó dormida, todas muy despiertas están con muchos aprendizajes que lograron despertar.
Agradezco a las familias por confiar en mi labor.
No sé si soy buen maestro como dicen esos versos, yo solo digo que todo lo hice con amor.
Belkis Cima





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